Notícias del IBPUna Jornada Histórica P. Philippe Laguérie,
Superior General I.B.P. Quince días solamente después del primer aniversario de la erección del Instituto de Buen Pastor (8 de septiembre), ocho días después de la entrada en vigor del Motu Proprio del Papa Benedicto XVI, que devolvía a la misa gregoriana todos sus derechos (14 de septiembre), cinco años, día por día, después de su reapertura al cultocatólico de la iglesia (22 de septiembre) se desarrolló en la iglesia Saint Eloi de Bordeaux, sede del Instituto, una ceremonia que no se exagera de ningún modo en calificarla de histórica..
Aquel día, en efecto, el Cardenal Darío Castrillón Hoyos en persona venía especialmente de Roma, designado por el Soberano- Pontífice, para conferir el sacerdocio católico a cinco jóvenes sacerdotes del Instituto. Es bien difícil no ver, en la secuencia de estos hechos, una firma evidente(sigño) de la Providencia que bendice al naciente Instituto, así como una lógica interna que se deja ver bajo nuestros ojos. Se sabe que el Instituto ha sido erigodo por el Cardenal, creó al por voluntad expresa del Papa. Es sabido también que el Papa preparaba desde hace mucho tiempo su ahora famoso "Motu-Proprio" como prioridad de su pontificado. Y a la lógica de la creación del Instituto (único de rito propio, "exclusivo" como nos lo recordó el Cardenal durante la homilía) junto con la voluntad deliberada del Papa de devolver a toda la Iglesia la misa gregoriana y tridentina del Bienaventurado papa Juan XXIII, salta a los ojos. Esta es evidentemente la lógica que hace al Instituto, con la perpectiva necesaria para comprender la determinación de un papa que "se apresura lentamente", una verdadera señal precursora del Motu-Proprio.
Pero que ocho días después de la vuelta del derecho, en una solemnidad que solamente las fotografías que siguen pueden describir, dos Señores de la Iglesia, embajadores del Papa se reencuentran en la sede del Instituto para ordenar a sus cinco nuevos sacerdotes, uniendo su gesto episcopal a la palabra(voz) del Papa: ¡He aqui que esto no esta hecho por manos de hombre! La fecha de esta ceremonia no ha sido eligida por persona puesto que corresponde a la disponibilidad simultánea de dos hombres abrumados de trabajo. Que ambos, los cardenales Darío Hoyos y Jean-Pierre Ricard coincidan en este acto en horas exepcionales es lo que nos hicieron vivir la Fe y el misterio del sacerdocio de Jesucristo, la expresión de un gratitud sin vuelta. Percibimos, en este día excepcional, las pulsaciones del corazón de la Iglesia que late al ritmo de su amor.
Abbé Philippe Laguérie, Superior General I.B.P. |
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